La Roma llega a este clásico en un gran momento, impulsada por dos victorias consecutivas en la Serie A, incluida la reciente visita al Cremonese donde se impusieron 3-1 con anotaciones de Matías Soule y Evan Ferguson. En el ámbito europeo también vienen de cumplir con solvencia, tras vencer 2-1 al FC Midtjylland en la Europa League, resultado que refuerza el buen ambiente y la confianza dentro del equipo. Su fortaleza en el Stadio Olimpico ha sido clave esta temporada: han ganado 7 de sus últimos 10 partidos como locales, con solo dos derrotas, sostenidos por una defensa muy sólida que apenas concede 0.8 goles por encuentro en ese recinto. Con este impulso y equilibrio competitivo, la Roma afronta el clásico en un momento ideal.
El Napoli llega a este duelo tras una victoria clave por 3-1 ante el Atalanta, un partido en el que David Neres fue la gran figura con un doblete, y reforzó su buen momento al imponerse 2-0 al Qarabag en la Champions League. En el plano doméstico, el equipo ha mostrado una recuperación importante con seis triunfos en sus últimos diez encuentros de liga, aunque su rendimiento fuera de casa sigue siendo irregular, acumulando tres derrotas en sus diez salidas más recientes. Aun así, su potencial ofensivo continúa siendo una amenaza, promediando 1.6 goles por partido en ese lapso. Para aspirar a superar la sólida defensa de la Roma, el Napoli deberá mantener esa eficacia de cara al arco y sostener la intensidad que ha caracterizado su reciente mejoría.
