Mónaco atraviesa una fase claramente negativa, enlazando tres derrotas consecutivas en todas las competiciones y mostrando un rendimiento inestable tanto en defensa como en ataque. Su caída más reciente, un 4-1 ante Rennes en Roazhon Park, dejó en evidencia las dificultades del equipo, que solo generó tres remates a portería pese a manejar un 49% de posesión. A mitad de semana logró un empate 2-2 frente a Pafos FC en la Champions League, aunque nuevamente quedó expuesta su falta de contundencia, con Mika Biereth como único goleador en la derrota liguera previa. Esta irregularidad se refleja también en su balance de los últimos diez partidos del campeonato francés, donde suma cuatro victorias, cuatro derrotas y dos empates, acompañado de promedios que reflejan desbalance: 1.9 goles a favor y 2.1 en contra, cifras que explican el difícil momento que viven Les Monégasques.
El PSG atraviesa un momento de gran solidez, encadenando tres victorias consecutivas y mostrando un dominio absoluto tanto en la liga como en competiciones europeas. Su más reciente exhibición fue un contundente 3-0 ante Le Havre en el Parc des Princes, donde los parisinos controlaron el encuentro con 65% de posesión y once remates claros al arco, apoyados por los goles de Kang-In Lee, Joao Neves y Bradley Barcola. Este rendimiento se suma a su vibrante triunfo 5-3 frente al Tottenham en la Champions League, reafirmando la fuerza ofensiva del equipo en todos los frentes. En sus últimos diez partidos ligueros, el PSG mantiene un balance sobresaliente de seis victorias, una derrota y tres empates, acompañado de promedios que hablan de su superioridad: 1.9 goles anotados por encuentro y solo 0.8 recibidos, cifras que reflejan el dominio continuo de Les Parisiens en la Liga francesa.
