América llega a este decisivo encuentro obligado a reaccionar después del duro golpe que significó la derrota 2-0 en la ida, un resultado que frenó el impulso con el que había cerrado la fase regular tras finalizar en el cuarto lugar y con una destacada diferencia de goles de +15. Para aspirar a una remontada, el equipo necesita reencontrarse con la solidez defensiva y la contundencia ofensiva que lo caracterizaron durante el torneo. Se espera que el Club América adopte un planteamiento agresivo, ya sea con un 4-3-3 estructurado o incluso con un arriesgado 4-2-4, buscando dominar la posesión —idealmente cercana al 65 %— y aprovechar la amplitud por las bandas para desbordar a la defensa de Rayados, una estrategia diseñada para generar un volumen ofensivo que les permita soñar con revertir la eliminatoria.
Monterrey llega a la vuelta con una ventaja ideal tras el 2-0 conseguido en la ida, un resultado que no solo les otorga comodidad táctica, sino también un impulso psicológico determinante. Los Rayados han demostrado una notable capacidad para elevar su rendimiento en Liguilla, pasando de ocupar el quinto lugar en la fase regular a dominar con autoridad el primer partido, lo que refleja un momento deportivo inmejorable. Para este duelo, se espera que adopten un planteamiento claramente conservador, utilizando un 5-3-2 replegado que priorice el cierre de espacios en la zona media y limite las opciones de creación del América. Su plan táctico estará centrado en el contragolpe, buscando transiciones rápidas y precisas que capitalicen la necesidad y la desesperación ofensiva de las Águilas, una estrategia que podría resultar letal si logran mantener el orden defensivo.
